top of page

Victoria y su forma de ver el mundo

  • hace 3 horas
  • 3 min de lectura

Redactado por: Mildred Loera

14 de julio de  2026


Foto por: Mildred Loera
Foto por: Mildred Loera

Cada mañana Victoria Rocha se despierta casi a la misma hora. Tiene 14 años y desde hace tiempo su rutina es muy diferente a la de otros adolescentes de su edad. Mientras muchos se levantan para ir a la escuela, ella prepara el espacio donde toma clases desde su casa. No fue una decisión que tomaron porque sí, sino porque asistir a una escuela regular se volvió muy complicado para ella.


Victoria tiene un diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) y eso hace que experimente el mundo de una manera diferente. En su caso, hay situaciones que para otras personas parecen sencillas, como hablar con alguien o entender algunas expresiones, que pueden representar un reto mayor. A veces tarda un poco más en responder cuando alguien le habla y en otras ocasiones prefiere quedarse callada.


Cuando intentó estudiar en una escuela presencial las cosas no salieron como esperaban. Había demasiado ruido, muchas personas al mismo tiempo y cambios que la hacían sentir incómoda. Poco a poco ese ambiente dejó de ser un lugar para aprender y empezó a convertirse en algo que le causaba mucho estrés. Por eso su familia, de la mano de un especialista en psicología, decidió que lo mejor era que estudiara desde casa, donde puede estar más tranquila y concentrarse mejor.


Su familia comenta que la manera en la que Victoria se comunica con los demás también es diferente. En ocasiones le cuesta encontrar las palabras que quiere decir o expresar lo que siente. Eso no significa que no tenga cosas que comunicar, simplemente necesita más tiempo para hacerlo.


Las rutinas también son muy importantes para Victoria. Saber que las cosas van a pasar en un cierto orden le da tranquilidad. Cuando algo cambia de repente puede sentirse confundida o ponerse nerviosa. Es una parte de su vida que, según cuenta su familia, marca una gran diferencia en su día a día.


También le cuesta un poco relacionarse con otras personas. Hacer amigos no siempre es fácil y muchas veces no sabe cómo iniciar una conversación. Aun así, eso no quiere decir que no quiera convivir. Simplemente necesita más tiempo para sentirse en confianza y entender la forma en que los demás se comunican.


La vida de Victoria no se resume solamente a tener un diagnóstico de TEA. Como cualquier otra adolescente tiene intereses, emociones, sueños y cosas que disfruta hacer. 


Uno de los momentos que más disfruta es cuando puede leer durante horas. Los libros captan por completo su atención y puede pasar gran parte del día sumergida en una historia. También le gusta dibujar, una actividad en la que encuentra una forma de expresar su creatividad y pasar el tiempo de una manera que la hace sentir tranquila.


Además de la lectura, otra de sus aficiones es ver anime. Es un pasatiempo al que dedica buena parte de su tiempo libre y que forma parte de las cosas que más disfruta hacer. Cuando habla de su futuro, tiene claro que le gustaría estudiar Diseño de Modas. Le interesa el mundo de la ropa, los colores y la creatividad, y ese sueño se ha convertido en una de las metas que espera alcanzar con el paso de los años.


Aunque enfrenta retos diferentes, también aprende todos los días y poco a poco ha ido encontrando la manera de hacer las cosas a su ritmo. Hay días que son más complicados que otros, pero eso no significa que deje de avanzar. Como cualquier adolescente, también tiene momentos en los que se emociona, se enoja, se pone triste o se ilusiona con lo que le gustaría hacer en el futuro. Su vida está llena de pequeñas experiencias que para muchos pueden parecer normales, pero que para ella representan logros importantes.


Convivir con el autismo no significa que todo en su vida sea difícil. También hay espacio para las risas, para descubrir cosas nuevas y para seguir creciendo. Victoria demuestra que cada persona tiene una manera distinta de recorrer su propio camino y que entender esas diferencias también es una forma de aprender a ver el mundo desde otra perspectiva.


Historias como la de Victoria hacen pensar que todavía hace falta comprender más sobre el autismo. 


Muchas veces el problema no está en las personas que viven con esta condición, sino en que la sociedad no siempre está preparada para entender que no todos aprendemos, hablamos o convivimos de la misma forma. Al final, conocer a Victoria es darse cuenta de que ser diferente no significa ser menos, simplemente significa vivir la vida desde otra perspectiva.

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


Amamos los consejos, construyamos esto juntxs

A través de este formulario, puedes proponer proyectos, cambios, consejos o simplemente un saludo. Bonito día. 

bottom of page