Vecinos reportan fallas en vehículos tras cargar combustible; estación G500 niega irregularidades
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Por: Jesús Hernandez
Ciudad de México, 26 de junio de 2026

Ciudad de México - Durante los últimos meses, vecinos de la colonia Pedregal de San Nicolás han denunciado de manera recurrente presuntas fallas mecánicas en automóviles y motocicletas después de cargar combustible en una estación de servicio G500 ubicada en el cruce de las calles Tetiz y Homún, en la alcaldía Tlalpan. Mientras los afectados atribuyen los daños a una posible contaminación del combustible, la empresa sostiene que sus productos cumplen con los controles de calidad y rechaza cualquier anomalía.
La presente investigación surgió a partir de una publicación realizada en un grupo vecinal de Facebook, donde un usuario alertó sobre un presunto caso de combustible contaminado. En su mensaje escribió: “Atención, no carguen gasolina en la calle 8 y Tetiz, ya que me pusieron agua sucia”, además de hacer un llamado a las autoridades para revisar el suministro de combustible en la estación. A partir de ese señalamiento se localizaron otros testimonios, se entrevistó a personas que afirmaron haber presentado fallas mecánicas en sus vehículos poco después de cargar combustible en la misma estación y se acudió al establecimiento para obtener la postura de los responsables.
Durante la revisión de publicaciones en grupos vecinales y redes sociales, este medio localizó múltiples reportes realizados en distintos momentos por habitantes de la zona. Algunos describían fallas mecánicas atribuidas al combustible, mientras que otros compartían fotografías, videos o recomendaciones de talleres mecánicos relacionados con casos similares.
Uno de los testimonios recabados corresponde a una pareja que aseguró haber experimentado problemas con su motocicleta el pasado 12 de junio, luego de cargar 50 pesos de combustible en la estación. “Solo puso 50 pesos y fue más que suficiente para hacer que la moto ya no arrancara”, relató una de las personas entrevistadas. De acuerdo con su versión, la unidad requirió una limpieza de tanque y del carburador y al revisar el combustible extraído, observaron una cantidad considerable de agua.
Jesús Andrade, otro de los afectados consultados, relató que después de cargar 390 pesos de combustible en su motocicleta pudo llegar a su trabajo sin inconvenientes, sin embargo, durante el trayecto de regreso comenzaron las fallas. “Solo avancé un par de kilómetros”, señaló. Posteriormente, aseguró haber recibido observaciones técnicas por parte de un mecánico que apuntaban a la posible presencia de agua en el combustible.
Otro motociclista afirmó que su vehículo comenzó a presentar explosiones por el escape y pérdida de potencia después de abastecerse en la misma estación. Según su testimonio, fue necesario realizar una limpieza del sistema de combustible y sustituir algunas piezas, con un gasto cercano a los dos mil pesos.
Los casos recopilados durante esta investigación presentan características distintas; sin embargo, coinciden en señalar que las fallas aparecieron poco tiempo después de cargar combustible en la estación ubicada en Tetiz y Homún. Algunos afectados afirmaron haber encontrado agua u otras sustancias en la gasolina extraída de sus vehículos, mientras que otros únicamente reportaron daños mecánicos cuyo origen atribuyen al combustible adquirido el mismo día.
Una vecina identificada como Lourdes aseguró que su motocicleta comenzó a presentar fallas después de abastecerse en el establecimiento y afirmó haber encontrado un líquido turbio al vaciar el tanque. “Aún tengo la gasolina que le saqué al tanque”, escribió en respuesta a la convocatoria realizada para esta investigación.
Ante estos señalamientos, Iván Tamayo, encargado de la estación de servicio, negó que exista algún problema con el combustible que comercializa la empresa. Durante una entrevista realizada para esta investigación, explicó que cada carga recibida es sometida a procesos de revisión y aseguró que los productos cuentan con controles de calidad antes de llegar a las bombas despachadoras.

Tamayo aseguró que, aunque ha observado las publicaciones difundidas en redes sociales, las personas que señalan haber resultado afectadas no se han acercado directamente a la estación para presentar una reclamación formal. Según el encargado, las quejas que conoce provienen principalmente de publicaciones realizadas en Facebook.
Asimismo, explicó que antes de recibir combustible la estación solicita documentación relacionada con los controles de calidad del producto, ya sea que provenga de Pemex o de otros proveedores autorizados. Además, afirmó que el personal realiza revisiones periódicas y extrae muestras directamente de los tanques para verificar las condiciones del combustible almacenado.
Durante el encuentro, Tamayo mostró una muestra de combustible almacenada en un garrafón y explicó el procedimiento que, aseguró, sigue la empresa para verificar la calidad del producto que recibe. El encargado señaló que la estación obtiene combustible de terminales autorizadas y afirmó que, hasta el momento, no han recibido reclamaciones formales que acrediten daños provocados por el producto vendido en el establecimiento.
“Si fuera eso, mira cómo está la estación”, respondió al ser cuestionado sobre las denuncias difundidas por vecinos, en referencia a la constante afluencia de clientes que se encontraban cargando combustible al momento de la entrevista. A decir del encargado, las revisiones internas realizadas por la empresa no han detectado anomalías en los tanques de almacenamiento ni en el combustible despachado a los consumidores.
Tamayo sostuvo además que cualquier cliente que considere haber resultado afectado puede acercarse directamente a la estación para exponer su caso y solicitar una revisión. “Si gustan pueden venir y decirnos: ‘Oye, ¿tu producto nos lo puedes mostrar?’ y se los mostramos”, afirmó.
Aunque los testimonios recopilados apuntan a experiencias similares, ninguno de los casos consultados cuenta con un dictamen pericial que permita determinar de manera concluyente el origen de fallas reportadas. Sin embargo, varios afectados aseguraron haber conservado muestras del combustible extraído de sus vehículos o haber recibido observaciones de mecánicos que relacionaron los daños con una posible contaminación de combustible.
Consultada por este medio, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que las personas consumidoras pueden presentar denuncias cuando consideren que un proveedor incurre en actos u omisiones que afecten los intereses de una colectividad de consumidores o incumpla con lo establecido en la Ley Federal de Protección al Consumidor.
De acuerdo con la dependencia, estas denuncias pueden presentarse de manera presencial ante las Oficinas de Defensa del Consumidor (ODECO), por vía telefónica o mediante los canales electrónicos habilitados para cada sector. En el caso de los combustibles, Profeco cuenta con el correo electrónico denunciasgasolina@profeco.gob.mx para recibir reportes relacionados con estaciones de servicio.
La institución no respondió si existen denuncias o procedimientos relacionados con la estación señalada en esta investigación.
Aunque la empresa rechaza cualquier anomalía y los testimonios recopilados no constituyen una prueba concluyente sobre el origen de las fallas reportadas, las denuncias continúan apareciendo entre vecinos de Pedregal de San Nicolás. El caso también evidencia la importancia de que los consumidores documenten posibles afectaciones, conserven evidencias y utilicen los mecanismos de reclamación y denuncia disponibles cuando consideren que un producto o servicio pudo haber vulnerado sus derechos.



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