Crisis estructural: sobrepoblación de perros y gatos en Ciudad de México
- hace 1 día
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-Almazán Carlota
En las calles de la Ciudad de México, es cada vez más común observar perros y gatos sin hogar, lo que podría parecer un problema aislado o un fenómeno urbano cotidiano, en realidad, constituye una crisis compleja que involucra factores sociales, culturales, económicos e institucionales. La sobrepoblación de animales de compañía en situación de calle no surge de manera espontánea: es el resultado de diversas prácticas que, acumuladas, generan una cadena de abandono, reproducción y vulnerabilidad.

De acuerdo con el Congreso de la Ciudad de México, se estima que cada año se abandonan alrededor de 500 mil perros y gatos en el país, posicionando a México como uno de los países con mayores índices de abandono de animales de compañía en América Latina. Este fenómeno, además de representar un problema ético con el bienestar animal, también tiene implicaciones en la salud pública. Investigaciones e informes de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han señalado que el origen del problema está relacionado al abandono, la falta de esterilización y la ausencia de políticas públicas eficaces para controlar la reproducción y fomentar la adopción responsable.
La adopción impulsiva o irresponsable, es una de las principales causas del abandono de perros y gatos, en muchos casos, las personas adquieren animales de compañía sin considerar las responsabilidades de su cuidado a largo plazo. Mayormente, la adopción se ve motivada por factores emocionales, por ejemplo: un regalo, la compañía durante momentos de soledad o incluso la influencia de tendencias en redes sociales. Sin embargo, cuando las circunstancias cambian —mudanzas, problemas económicos, falta de tiempo o crecimiento del animal— muchas personas deciden abandonar a sus mascotas. Según informes difundidos por la UNAM, una suma importante de animales en situación de calle alguna vez tuvo hogar, lo que demuestra que el problema inicia con decisiones humanas poco informadas o irresponsables.
Organizaciones internacionales como Four Paws aseguran que el abandono no solo expone a los animales a hambre, enfermedades o maltrato, sino que también genera impactos ecológicos y sanitarios como la transmisión de enfermedades zoonóticas o el incremento de conflictos entre humanos y animales en espacios públicos. Es por eso que, el primer paso para abordar la crisis de sobrepoblación animal consiste en transformar la cultura de adopción, promoviendo la responsabilidad y el compromiso a largo plazo.
Cuando un animal es abandonado, el problema no termina ahí, sino más bien, es ahí donde comienza un proceso de reproducción acelerada que aumenta el número de animales en situación de calle. Los perros y gatos tienen ciclos reproductivos relativamente rápidos, una gata puede tener varias camadas al año con múltiples crías. Si estos animales no son esterilizados, la población puede crecer de forma exponencial y acelerada en poco tiempo.
Es así que, se genera el efecto multiplicador del abandono: un solo animal abandonado puede convertirse, en cuestión de tiempo, en el origen de decenas o incluso, cientos de animales sin hogar. Sin contar que, el problema se intensifica porque los animales nacidos en la calle enfrentan condiciones extremadamente difíciles: escasez de alimento, enfermedades, atropellamientos y violencia humana. Aunque la mortalidad es alta, la reproducción continua mantiene el crecimiento de la población.
Para combatir esta problemática, la esterilización se presenta como una de las herramientas más eficaces para controlar la sobrepoblación. Sin embargo, su implementación enfrenta obstáculos culturales, económicos e informativos que limitan su alcance.
Existen diversos mitos que desincentivan la práctica de la esterilización, algunas personas creen que esterilizar a un animal es cruel, que afecta su personalidad o que es necesario que tenga al menos una camada antes de ser operado. Sin embargo, la evidencia científica demuestra lo contrario.
La esterilización no solo previene la reproducción, sino que también reduce riesgos de enfermedades como infecciones uterinas o tumores reproductivos. Además, puede disminuir conductas asociadas al celo: como peleas, marcaje territorial o escapadas.
A pesar de esta información, la difusión sigue siendo limitada, muchos propietarios de animales de compañía nunca reciben orientación veterinaria adecuada y se guían por creencias populares o consejos informales. Es por eso que, el problema no es únicamente la falta de acceso a la esterilización, sino también la falta de educación pública sobre sus beneficios. Las campañas informativas suelen ser esporádicas y no siempre alcanzan a las comunidades donde el problema es más grave.
Otro elemento clave en el problema de la sobrepoblación animal es el acceso desigual a servicios veterinarios, en muchas zonas de la Ciudad de México y del país, los servicios de esterilización y atención veterinaria pueden resultar costosos o difíciles de encontrar. Para familias con recursos limitados, el costo de una cirugía veterinaria podría representar un gasto más que significativo. Esta situación genera una desigualdad estructural, pues mientras que en sectores con mayor poder adquisitivo la esterilización es una práctica común, en comunidades con menos recursos suele ser de difícil acceso.
Si bien existen iniciativas gubernamentales y legislativas para enfrentar el abandono animal y hacer la esterilización accesible, la realidad es que la intervención institucional sigue siendo insuficiente frente a la magnitud del problema. Las campañas gratuitas o de bajo costo organizadas por autoridades locales o asociaciones civiles, no siempre son suficientes para cubrir la demanda, además, muchas veces se realiza de manera temporal o con prácticas muy limitadas.
Resolver el problema del abandono y la sobrepoblación de perros y gatos requiere acciones coordinadas entre sociedad, instituciones y organizaciones civiles. Incluyendo medidas como: promover la adopción responsable, mediante campañas educativas que expliquen las obligaciones de tener una mascota; ampliar los programas de esterilización gratuitos, especialmente en zonas con mayor población animal callejera; combatir la desinformación, difundiendo información científica sobre salud animal y su bienestar; y fortalecer la participación ciudadana, apoyando refugios, programas de adopción y rescate de animales.
El abandono de perros y gatos en la Ciudad de México no es fenómeno aislado, si se promueve una cultura de responsabilidad, información y compromiso, será posible avanzar hacia una convivencia responsable con los animales de compañía.



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