¿Qué está pasando con nuestros adolescentes? Una mirada a su bienestar emocional
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Por: Camila Palomino
10 de junio de 2026

La salud mental de los adolescentes ha cobrado mayor relevancia en plataformas digitales, las cuales se han convertido en espacios de información y concientización.
La psicóloga Evelyn Maya, especialista en atención y bienestar emocional en adolescentes y adultos, señaló que, desde su experiencia clínica, en los últimos años ha observado un incremento en los casos de ansiedad, estrés y síntomas depresivos.
De acuerdo con la especialista, factores como los cambios sociales, las exigencias académicas, la incertidumbre y el uso constante de la tecnología han contribuido a que cada vez más jóvenes busquen apoyo psicológico.
“En los últimos años he observado un incremento en los casos de ansiedad, estrés y síntomas depresivos en adolescentes”, afirmó. También destacó la importancia de prestar atención a las necesidades emocionales de este grupo de población.
La psicóloga explicó que las redes sociales pueden representar beneficios para la comunicación y el acceso a información; sin embargo, advirtió que su uso excesivo puede provocar comparaciones constantes, la búsqueda de aprobación externa, el ciberacoso y una percepción poco realista de la vida de otras personas, afectando la autoestima y el bienestar emocional de los jóvenes.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años vive con algún trastorno mental. La organización señala que la ansiedad, la depresión y los trastornos de conducta figuran entre las principales causas de enfermedad y discapacidad en este grupo de edad. En México, diversas instituciones de salud han señalado la importancia de fortalecer la atención psicológica y la prevención de problemas emocionales en adolescentes, especialmente después de la pandemia.
Entre las principales señales de alerta, la especialista explicó que, aunque algunos cambios de humor son comunes durante la adolescencia, se debe prestar atención cuando estas conductas son persistentes, intensas o afectan significativamente la vida escolar, familiar o social del adolescente. También mencionó el aislamiento social, los cambios bruscos de humor, la irritabilidad, las alteraciones del sueño o del apetito, la disminución del rendimiento escolar, la pérdida de interés en actividades habituales y las conductas de riesgo.
Asimismo, advirtió que la falta de atención oportuna puede incrementar el riesgo de consumo de sustancias, autolesiones y problemas emocionales que pueden persistir hasta la vida adulta. Además, estas dificultades pueden afectar las relaciones interpersonales, el desempeño académico y la capacidad para enfrentar situaciones complejas en etapas posteriores de la vida.
La especialista destacó que abordar la salud mental desde edades tempranas permite que niños y adolescentes aprendan a reconocer, expresar y regular sus emociones, además de desarrollar herramientas para afrontar situaciones difíciles y fortalecer su bienestar emocional a largo plazo.
Como parte de sus recomendaciones, también recomendó que las familias promuevan espacios de diálogo abiertos y libres de juicios, mientras que las escuelas pueden fortalecer el acompañamiento emocional mediante actividades de educación socioemocional, programas de prevención y canales de apoyo psicológico para los estudiantes, sugirió hablar con una persona de confianza, mantener hábitos saludables de sueño, alimentación y actividad física, limitar el uso excesivo de redes sociales y buscar apoyo profesional cuando las emociones interfieran con la vida cotidiana. En caso de solicitar ayuda inmediata acudir a la línea de la Vida: 800 911 2000 o comunícate a Locatel (CDMX): 55 5658 1111.
Evelyn indicó que es recomendable acudir con un especialista cuando los síntomas persisten durante varias semanas, afectan el rendimiento escolar, dificultan las relaciones personales o generan un malestar emocional constante.
Finalmente, Evelyn Maya subrayó que la salud mental merece la misma atención que la salud física y destacó que escuchar sin juzgar, validar las emociones y fomentar una comunicación abierta dentro de las familias puede marcar una diferencia significativa en el bienestar de los adolescentes.Asimismo, señaló que reducir el estigma que aún existe alrededor de la salud mental es fundamental para que más jóvenes busquen ayuda a tiempo y reciban el acompañamiento necesario para su desarrollo integral.


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